Hoy os voy a contar una historia que me conmovió el corazón y pensé que os gustaría también.
J. es mi clienta desde hace muchos años y sólo sabía un poco sobre ella, como sé un poco sobre todos ustedes... pero gracias a un paquete que se retrasó un poco, tuve la oportunidad de escuchar su conexión personal con el collar de cebra, y ahora ustedes también podrán escucharla :)
Lo mejor sería que lo escribiera con sus propias palabras. J escribe:
"He estado luchando contra una extraña enfermedad autoinmune durante unos 30 años.
Por fin estoy obteniendo respuestas. Tengo un genetista que trabaja conmigo y cree que se trata de una enfermedad autoinmune genética rara.
Están analizando mis genes para intentar identificarlo. En fin, ¡nos llama cebras!
Dijo que los médicos no pudieron descifrarnos durante todos esos años, porque la persona promedio oye el ruido de los cascos y busca caballos. Hay que buscar cebras para encontrar enfermedades genéticas raras.
Somos cebras.
Así que hice para el personal de su oficina todos sus collares de cebra y puse pequeños dijes de cebra en los broches.
Quería hacer un par para los aventureros, en multicolor. Seguro que les gustarán.
Lo de la cebra no es una broma en su oficina...